Adriana C., una exfuncionaria pública de 44 años, se encuentra en una búsqueda incesante de empleo desde hace ocho años. El 18 de septiembre de 2026, Adriana asistió a la Feria Encuentra Empleo con la esperanza de encontrar un trabajo formal, llevando consigo 15 hojas de vida. A pesar de su amplia experiencia, su pasado laboral se ha transformado en un desafío en lugar de una ventaja.
Adriana trabajó durante 12 años en instituciones públicas, dedicando los últimos diez a la Secretaría de Inteligencia. Sin embargo, desde su despido en 2018, no ha podido conseguir un empleo estable. "Mi experiencia, que debería abrirme puertas, se ha convertido en mi principal obstáculo", comenta Adriana, quien ha tenido que omitir parte de su trayectoria profesional en las solicitudes de empleo.
La búsqueda de empleo en un mercado desafiante
El mercado laboral ecuatoriano presenta retos significativos. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la tasa de desempleo es del 3,1%, pero un 52,8% de los trabajadores se encuentra en el sector informal. En este contexto, Adriana enfrenta dificultades adicionales debido a su experiencia laboral en una institución que algunos empleadores ven con recelo.
"He enviado muchas hojas de vida, pero rara vez recibo una respuesta", lamenta Adriana. A pesar de sus esfuerzos, las puertas se han cerrado, incluso en el sector público donde su experiencia podría ser más relevante. "Mi trabajo era administrativo, no operativo", explica, sin embargo, esto no ha sido suficiente para cambiar la percepción de los empleadores.
Adaptación y nuevas habilidades
Frente a la falta de oportunidades, Adriana decidió reinventarse. Estudió para convertirse en auxiliar de enfermería, lo que le ha permitido trabajar cuidando a adultos mayores por horas. Sin embargo, reconoce que esta opción no le ofrece un salario fijo ni los beneficios de ley.
Su búsqueda de empleo se ha diversificado, aplicando para puestos como asistente administrativa, recepcionista y atención al cliente. "Estoy dispuesta a trabajar en lo que sea", afirma. A pesar de recibir ofertas que no se concretan, Adriana mantiene la esperanza de que una de sus solicitudes se convierta en una oportunidad real.
Impacto personal y familiar
La situación de desempleo ha afectado también el ámbito personal de Adriana. Como divorciada que vive con sus padres jubilados, se esfuerza por contribuir al hogar mientras busca un modo de mantenerse económicamente. "Necesito que me salga algo", dice, enfrentando adicionalmente una deuda que adquirió al intentar emigrar en busca de mejores oportunidades, un esfuerzo frustrado por la negativa en la obtención de visa.
Perspectivas a futuro
En la reciente feria de empleo, Adriana depositó sus esperanzas en las respuestas positivas que recibió de algunas empresas. "Lo que quiero es una oportunidad para volver a trabajar", comenta con optimismo. Tras ocho años de búsqueda, su deseo es simple: tener la oportunidad de demostrar que su experiencia es un activo valioso.
FAQ
¿Por qué la experiencia de Adriana es un obstáculo?
Adriana trabajó en la Secretaría de Inteligencia, lo que algunos empleadores consideran un riesgo, pese a que su rol era administrativo.
¿Qué ha hecho Adriana para mejorar sus oportunidades laborales?
Ha estudiado para ser auxiliar de enfermería y busca empleo en sectores diversos como la atención al cliente.
¿Cómo ha afectado el desempleo a la vida personal de Adriana?
Vive con sus padres jubilados y enfrenta una deuda por un intento fallido de emigrar.
¿Qué espera lograr Adriana en el futuro cercano?
Adriana espera encontrar un empleo estable que le permita utilizar su experiencia y habilidades.
¿Cuál es la situación actual del desempleo en Ecuador?
La tasa de desempleo es del 3,1% con un alto porcentaje de trabajadores en el sector informal.
¿Cómo influye el entorno familiar en la búsqueda de empleo de Adriana?
Su situación familiar le obliga a buscar estabilidad laboral para apoyar a sus padres y solventar deudas.




