El embalse Mazar registró a las 09:00 del 20 de octubre de 2026 un nivel de 2.121,59 metros sobre el nivel del mar (msnm), lo que lo deja a 6,59 metros del mínimo de operación segura fijado en 2.115 msnm, según los datos públicos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) Sur. En las últimas 24 horas la cota perdió 72 centímetros y acumula una caída de 31,41 metros desde su máximo registrado a finales de julio (2.153 msnm).
Estado actual y cifras clave
La caída de las reservas de Mazar se produce en medio de un cuadro hidrológico más amplio: el caudal de la cuenca del Paute, responsable de alimentar en cascada a las centrales del complejo, disminuyó a 34,3 m³/s a las 09:00 del martes, frente a los 45,08 m³/s de la misma hora del lunes, informó Celec Sur.
El Operador Nacional de Electricidad (Cenace) sitúa ese caudal muy por debajo del promedio histórico de octubre, que alcanza 93,5 m³/s. Pese a la reducción de agua disponible, el complejo Paute Integral continuó operativo y, hasta las 09:30 del 20 de octubre, acumuló una producción conjunta de 4.189 MWh, equivalentes a una potencia promedio de 441 MW.
La distribución de la potencia promedio registrada fue la siguiente:
- Molino: 263,3 MW
- Sopladora: 153,8 MW
- Mazar: 23,9 MW
Esos 441 MW representan el 25,1% de la capacidad instalada del complejo, que suma 1.757 MW.
Funcionamiento en cascada y comportamiento de embalses
Las tres centrales del sistema —Mazar, Molino y Sopladora— operan en cascada: el agua pasa sucesivamente de un embalse a otro para generar energía en cada etapa. Las gráficas de operación difundidas por Celec Sur muestran que Mazar permaneció sin generar durante las primeras seis horas del martes y empezó a producir a partir de las 07:00 con una de sus dos unidades.
Los niveles de los otros embalses del complejo son también indicadores de la dificultad para administrar el recurso hídrico:
- Amaluza: 1.972,55 msnm — 2,45 m por debajo de su referencia mínima (1.975 msnm).
- Sopladora: 1.314,96 msnm — 2,96 m por encima de su referencia mínima (1.312 msnm).
Estos registros ponen en evidencia la tensión sobre el sistema, que depende tanto de la disponibilidad de agua como de la gestión operativa para sostener la generación.
Contexto: cortes, demanda y expectativa de lluvias
Desde septiembre el Gobierno aplica restricciones parciales al suministro eléctrico para ciertos sectores industriales con el objetivo de disminuir la demanda en alrededor de 550 MW y reservar agua en Mazar hasta la llegada de la temporada de lluvias, prevista para diciembre de 2026, según dijo el 18 de septiembre el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum.
Sin embargo, las reservas de Mazar han seguido descendiendo por la combinación de dos factores: la utilización del agua para generación y la contracción de los caudales que alimentan la cuenca del Paute. Esa doble presión reduce el margen operativo y obliga a ajustes en la programación de generación.
Impacto en el sistema y posibles consecuencias
La reducción de aportes hídricos y el bajo nivel en Mazar afectan la capacidad de respuesta del sistema eléctrico ante picos de demanda. Con una potencia promedio de 441 MW desde el complejo Paute Integral —equivalente al 25,1% de su capacidad instalada— el país puede verse obligado a mantener medidas de racionamiento o aplicar restricciones selectivas si los caudales no se recuperan.
Las principales implicaciones son:
- Menor disponibilidad de energía hidroeléctrica para la matriz energética nacional.
- Mayor presión sobre fuentes térmicas u otras alternativas, con posibles efectos en costos operativos.
- Necesidad de planificación más estricta por parte del Cenace para repartir la generación entre centros de carga.
Qué dicen las autoridades y próximos pasos
Las cifras provienen de los reportes de operación de Celec Sur y de los balances del Cenace. Ambos organismos mantienen seguimiento horario de niveles, caudales y generación, y son quienes toman las decisiones operativas para garantizar el suministro en lo posible.
Fuentes oficiales han señalado que la estrategia apunta a conservar agua en los embalses clave hasta el inicio de la temporada de mayor precipitación, pero no han descartado ajustes adicionales en el cronograma de generación si la tendencia de descenso de caudales persiste.
Medidas que podrían adoptarse
Las respuestas posibles del sistema eléctrico, en función de cómo evolucione el recurso hídrico, incluyen:
- Mantener o ampliar restricciones selectivas a la demanda industrial para preservar reserva en embalses.
- Incrementar la generación térmica o importar energía si fuera necesario y viable técnicamente.
- Reprogramar cargas y aplicar esquemas de gestión coordinada por parte del Cenace.
Cualquier decisión será comunicada por las entidades competentes a través de sus canales oficiales, según han informado las mismas fuentes.
Cierre
La combinación de niveles bajos en Mazar y caudales decrecientes en la cuenca del Paute mantiene la presión sobre el abastecimiento eléctrico del país. La evolución de las próximas semanas, especialmente la variación de caudales, será determinante para saber si las medidas de reducción de demanda y la gestión operativa alcanzan a garantizar reservas suficientes hasta la temporada de lluvias.
Preguntas frecuentes
¿En cuánto está el embalse Mazar y cuál es su mínimo operativo?
A las 09:00 del 20 de octubre de 2026 Mazar registró 2.121,59 msnm, quedando a 6,59 m del mínimo de operación de 2.115 msnm, según Celec Sur.
¿Por qué bajan los niveles de Mazar?
La caída obedece a la generación de energía que ha utilizado parte del agua almacenada y a la reducción de los caudales que alimentan la cuenca del Paute, reflejada en los reportes de Celec Sur y el Cenace.
¿Cuánto aportó el complejo Paute Integral a la generación nacional?
Hasta las 09:30 del 20 de octubre, el complejo acumuló 4.189 MWh, equivalente a una potencia promedio de 441 MW, distribuida como 263,3 MW en Molino, 153,8 MW en Sopladora y 23,9 MW en Mazar.
¿Qué medidas ha tomado el Gobierno por esta situación?
Desde septiembre se aplicaron cortes parciales en ciertos sectores industriales para reducir la demanda en alrededor de 550 MW y así preservar reservas hasta la temporada de lluvias, informó el ministro Juan Carlos Blum.
¿Cuáles son los riesgos si los caudales siguen bajos?
Podrían mantenerse o ampliarse restricciones selectivas, incrementarse el uso de generación térmica y requerirse reprogramaciones de carga por parte del Cenace, con impacto en costos y disponibilidad puntual.
¿Cuándo se espera que mejore la situación?
Las autoridades esperan mejorar reservas con la llegada de las lluvias en diciembre de 2026, pero la recuperación efectiva dependerá de la evolución real de los caudales en las próximas semanas.




